Después de entender qué pasa en nuestro cuerpo cuando entra en estado de alerta, el siguiente paso es conocer algunas estrategias que nos pueden ayudar a recuperar la sensación de seguridad. Cuando la ansiedad aumenta y el malestar emocional se hace intenso, el cerebro racional a menudo queda en segundo plano. En estos momentos, es más útil actuar sobre el cuerpo que intentar convencernos con argumentos.
En este enlace, os presentamos en formato gráfico tres recursos sencillos que pueden ayudar a reducir la activación del sistema nervioso y favorecer un retorno progresivo a la calma.